Posteado por: caberna | 16 marzo 2010

Pensando en el coche (Relato de Santi)

-¡Verás!, ¡verás!, ¿por qué no pones el intermitente, estúpido majadero? ¡Será tontaina el patoso!-.

A este lo dejaré que se aleje, me vaya a dar otro susto. -Anda sí, corre, corre, en el próximo semáforo te veré a mi lado paradito, si no te ha devorado antes el Seat León-.

¡Qué bonito está el campo, lo poco que queda, tan verde, moteado de colores, amarillo, rojo! Los almendros cuajados de flores blancas. El Sol ya ha cubierto una buena porción del cielo azul.
¡Otro loco que viene deseando tener un accidente! Después se quejarán de las multas por alta velocidad.

¡Hay que ver dónde han ido a construir una urbanización, la han colgado de la pared de ese cerro, copia exacta de las casas colgantes de Cuenca! Un amigo se compró una villa en una de esas, le dije que tendría buenas vistas, por lo menos, sí, claro, el vecino de enfrente.
-Otro grosero y arriesgado aventurero-, ¡sácate el dedo de la nariz, so guarro!

-Que no se me olvide llamar a este cliente esta tarde sin falta, dejaré su número en el asiento-, espero que acepte el presupuesto, ya no lo puedo recortar más. Bueno, si no es éste ya vendrá otro, sí, y si no viene, pues apaga y vámonos. ¡No hombre, no te pongas tan trágico, acuérdate del año pasado, lo negro que estaba todo y de pronto salía trabajo por todos lados!

¡Cuánto me gusta el toro de Osborne, esa silueta negra recortada en el horizonte, tan majestuoso! En Cataluña no lo quieren, el último que había lo derribaron unos que decían pertenecer a la Hermandad de la Bandera Negra.

¿Ahora qué pasa? Un atasco, lo que faltaba. Ahí está la Guardia Civil, un accidente, seguro. Buen golpe se han dado esos dos… ¡Pero bueno, si es el del Seat León que ha abordado por atrás a ese pobre hombre!-.

Santi.
Un abrazo para Lucía y para ti de Santi y Mila

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Responses

  1. Buena terapia, Santi, ésta de soltar la lengua de vez en cuando en el coche y aunque no te oiga nadie (mejor si no te oye nadie) decirle todo lo que te venga en gana al “sujeto” o a la “sujeta” que se dedica a ir cometiendo tropelías por la autovía, o sea cometiendo “tropevías” (nuevo palabro para referirse a cualquier burrada de los se creen que la carretera es suya).
    Gracias por el envío. Te debo otra.
    Un abrazo, amigo.

    • Así me divierto el tiempo que estoy conduciendo, la mente, si nos damos cuenta es que no para, salta de un tema a otro, te acuerdas de cosas inverosímiles que no sabes por qué salen de su escondrijo. Lees CDZ y me viene Cádiz, la suma de los números de una matrícula y te da la edad de de Jesucristo y empiezas a acordarte de María Magdalena, que si era la novia o no, te acuerdas de Jeffrey Hunter, vestido con la túnica y las dos pistolas al cinto. De pronto la hilaridad te electrifica cuando oyes por la radio a Herrero de Miñón y a Carrillo, dándose besos y revolcándose en la mesa del estudio de la radio.
      Un abrazo y cuidado con la “guardia civía”.

  2. Amigo Santi, tocas un tema que esta directamente relacionado con mi trabajo, no te puedes imaginar las barbaridades que veo a diario.
    Diariamente tocamos el apartado de ¿como se puede producir un accidente? la cantidad de factores que existen que los puede provocar, el mas importante (95%) “El Conductor”.
    Buen Relato, Un Abrazo.

    • Tú si que tienes un trabajo envidiable, todo el santo día paseando y encima sin conducir. Cambiando de chófer y charlando con el vecino o vecina, sin que la mente empiece a darle vueltas a todo lo humano y lo divino, haciendo esas bonitas fotos, vamos, todo el día de turista. Cuando sea mayor ya se que quiero ser.
      Un abrazo vecino.

  3. ¡Que me gustan estos revoltillos de ideas que se van encadenando! Aunque este no sea el caso, hay veces que comienzas admirando las florecitas de la cuneta y acabas pensando en la bondad de la seda interior de los trajes de buzo… ¡O sea!

  4. Se van encadenando sin ningún nexo de unión, saltas de un pensamiento a otro de lo más dispar. Solo me pasa cuando conduzco. Cuando leo me concentro en la lectura, cuando me acuesto me duermo y no pienso en otra cosa, en el trabajo menos, ¿por qué “manejando”?
    Un abrazo cariñossssso. Paissssa.

  5. Es verdad…eh! La de cosas que se piensan cuando se va al volante. Lo malo es que a veces caes en la inercia y te olvidas de que vas conduciendo…
    Como tu dices, el cerebro va solo y a mi me pasa también cuando voy por la calle o cuando limpio mi casa, en finssss…volamos o dejamos volar la mente 🙂
    Un besote Santi y gracias por recordarme que no tengo que ser tan despiste cuando conduzco 😉


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