Posteado por: caberna | 11 noviembre 2008

Mi ordenador

 

ordenadorMe he levantado temprano. El aviso del “odioso” me sobresalta como casi siempre. Lo primero que noto es un error de conexión con el servidor, debido probablemente a que me había encendido de mala gana por culpa del despertador. Luego, la lentitud del sistema operativo, que ya va estando un poco viejo, me exaspera mientras va abriendo los archivos de programa que necesito para empezar la tarea. La espalda se resiente de las malas posturas al tiempo que procuro estirarla e irla calentando. Me aparece otro aviso: “Batería baja”. Por suerte uno conoce su ordenador y sabe que esto se soluciona con un buen café. En cuanto va recuperando la carga al compás del “Aroma do Brasil” empiezo a recibir información actualizada; la carpeta “Agenda” me pone al día: Horario de trabajo, llamadas urgentes, alguna compra, planes para el tiempo libre…

Cuatro estornudos seguidos por la escalera de casa y un par de toses me recuerdan que tengo que actualizar el antivirus y pasarlo por si acaso, ya que con tanta conexión externa no me extrañaría que me hubieran contagiado algo…

Por fin, empiezan a abrirse esos programas que están preparados para que funcionen automáticamente: el dorso de la mano derecha se dirige a la cara y un “bip” de windows avisa que hay que afeitarse; los pies, ahora más decididos y con algo más de brío, me conducen al cuarto de baño, donde una buena ducha termina por activar todo el sistema. Después, un zumo de naranja y una tostada con mantequilla harán el resto del trabajo de puesta a punto. Me marcho camino del trabajo pensando en que tengo demasiadas imágenes y demasiada música archivada que ralentiza cualquier programa nuevo que quiera utilizar, me coloca al borde del colapso y que me haría falta un disco duro externo.

 

Por cierto, tengo que hacer limpieza en el ordenador y borrar un montón de archivos antiguos y estúpidos que ya no sirven para nada, como esto que acabo de escribir. Ustedes sabrán perdonarme,… o al menos eso espero. Es posible que me haya quedado “colgado”…

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Responses

  1. Es verdad que a veces te quedas colgado. Pero en la siesta te reinicias.

    No tires este archivo, a mí me ha gustado mucho.

    Un abrazo.

  2. Hombre, Aquiles, me alegro de tu reaparición en las pantallas… Se te echa de menos por estos lares. No, no pienso tirar este archivo, aunque sea para dejar constancia de mis dislates blogueros, que algo tengo que escribir mientras la tele da ese culebrón de “Herederos”.
    Acabo de ver las fotos. Me gustan pero echo en falta una especial en la que aparecía el chef de cocina con su delantal y sosteniendo en las manos una botella de vino, ¿recuerdas? A lo mejor el tío es tan feo y tu máquina tan buena, que se ha borrado, digo yo.

    Un fuerte abrazo y cuídese, pollo.

  3. …te’zarvidao la pila de libros pendientes, creciente pila de libros, que te aguardan en la mesita de noche… y que no hay tiempo, ni megas libres para digerirlos. ¡Y la gente que no deja de escribir cosas, oye!

  4. ¿Cuantos Watios harán falta para afeitarse, pero con espuma y cuchilla?, o ¿cuantos para meter el pan en la tostadora?, ¿lo mismo que la tostadora para tostar el pan?, y no digamos para ducharse, o bajar las escaleras. ¿Qué potencia o watiaje gastará nuestro cerebro?, ¿dependerá del pensamiento?, o ¿del pensador?. ¿Y los watios que no gastamos?, ¿sabes tú donde van?, quizás vayan donde van los besos que no se dan, o ¿quizás la corriente reactiva que producimos nos la descontará la Sevillana del próximo recibo?, la reactiva o la real, el latigazo que te dá una articulación, por ejemplo, el codo, ¿andará el contador para atrás?. Un alto cargo de la Cia. de Electricidad, me dijo que si me daba en mi casa, por supuesto que sí, ahora, que si me daba en el bar de la esquina, andaría para atrás el contador del bar(con cuarenta y ocho años, y ya jubilado el tío, encima dando clases en la Escuela de Ingeniería Técnica, ¡que portento!).
    Anda, mira si la pila de libros está cargada o descargada, si es así, enchúfala en la cuchilla de afeitar para que se cargue.
    Watio, ¿y tú me lo preguntas?, watio eres tú.

  5. Es verdad, Milan, lo de la pila de libros que esperan a ser leídos, acumulando una energía que no sé adonde irá a parar, Santi, pero que ojalá Endesa se dignara a descontarnos del puntual recibo que Unicaja tiene a bien pagarle cada dos meses.
    Estamos como auténticas regaderas, pero mucho más locos de lo que la gente podría imaginar. Lo bueno es que seguimos siendo inofensivos.
    Un abrazo, surrealistas amigos.

  6. Mi ordenador también funciona a base de cafeina, y ni se te ocurra tirar este archivo.

    Besos desde el sur

  7. Gracias, África, por tus ánimos a este pobre bloguero que solo intenta arrancaros una sonrisa de vez en cuando, que no es poco, con la que está cayendo.
    Un beso.

  8. me encantó,
    si borras algo, no lo hagas pulsando antes shift que si no se borra del todo
    saludos desde capitol city
    javi salazar

  9. Espero, Javi, que te vaya bien por capitol city. Muchos ánimos para comerte la gran ciudad, ahora es cuando puedes hacerlo.
    Gracias por intervenir.
    Un abrazo desde el Sur y abrígate que me ha dicho Carlos que ya estáis pasando rasca.


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