Posteado por: caberna | 29 julio 2008

El carnicero de Castillejos (Relato de Jose Antonio)

El veinte de Noviembre de Mil Novecientos Ochenta y Cuatro era sábado. Siempre, por costumbre, íbamos mi mujer y yo a comprar al mercado de Castillejos. Quizás por matar el tiempo. Quizás porque las frutas, verduras y demás viandas eran más frescas y más baratas.

Había lloviznado y el suelo del centro del mercado, al aire libre, resbalaba. Un corrillo de personas miraban unos meros inmensos que desde el suelo esperaban comprador. No pudimos resistirnos y nos acercamos a curiosear. En ese momento, alguien se acercó por mi espalda y me agarró fuertemente por mi cuello. Al principio pensé que era una broma de algún amigo de mal gusto pero no era así. Frente a mí aparecía un largo cuchillo de sierra que se acercaba a mi cuello con rapidez. Había gritos alrededor de la escena. Solo tenía fuerzas para impedir que el cuchillo siguiera su destino y ayudado con mi mano derecha y un golpe de espalda, logré tumbar al suelo a aquél individuo. Caímos los dos y el cuchillo se iba clavando en mis manos y brazos. De pronto, se levantó y tomando su arma como si fuera una espada, quiso rematarme sin conseguirlo, gracias a los saltos y golpes que le daba. En ese momento, Charo no se cómo, le quitó el cuchillo de sus manos.

Mi mujer me había salvado la vida no sin antes cortarse también. Salió huyendo entre la gente, que sin ayudar en lo más mínimo, asistía al espectáculo como si de una fiesta se tratara.

Gateando nos refugiamos en una carnicería y nos pusieron unas vendas en los brazos. Presentábamos un aspecto extraño. Las ropas llenas de cortes y el fango del suelo confundía el color de las mismas. Nos abrazamos y apartando a la multitud, conseguimos llegar hasta el coche y pasar la aduana rápidamente. No se vio a ningún policía en ningún momento.

Una vez en Ceuta, denunciamos el caso en la comisaría. En la misma tarde, policías desplazados a Castillejos, junto con los marroquíes, detuvieron al individuo, drogadicto, deportado de Ceuta que me había confundido con un policía español que por lo visto no se había portado muy bien con él.

El Veinte de Noviembre de Mil Novecientos Ochenta y Cuatro nacimos de nuevo.

Jose Antonio.

Anuncios

Responses

  1. Esta historia sí que la conocía, pero teníamos que ponerla aquí porque no tiene desperdicio. Desde luego, ¡Hay que ver qué cosas te pasan, tío!

  2. ¡Cachindié, tío! Con razón no te apetece demasiado volver a Marruecos…

  3. Carlitos:Verás,la vida es aventura
    y echándole narices hasta se pasa
    bien algunas veces.
    Milano: Después de esto,pasé veinte
    años viajando por esas carreteras pero
    ya no voy ni aunque me lo mande el
    médico.Gracias a los dos.

  4. No me extraña lo más mínimo que no quieras ir.a ese o a cualquier otro lugar que te ocurra una situación semejante ¡que susto!¿no?

  5. Rosi:Veo que me sigues.Me
    alegra saber el interés que tienes
    por las historias.Los sustos en la
    vida te van haciendo más fuerte y
    poder soportar otras situaciones que
    sorpresivamente y sin esperar te van
    llegando.A ver si un dia leo con alegría
    una bonita historía tuya. Un beso.

  6. ¡Ahora caigo!, por la fecha, yo creo que era el espiritu reencarnado del zapatones, y por el sitio, pués querría empezar otra guerra con Marruecos,
    ¡Es que estos fantasmones!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: