Posteado por: caberna | 22 julio 2008

Ceuta… tan lejos, tan cerca

Siempre que vengo de Ceuta me queda una morriña especial, un sabor agridulce en la boca, el sentimiento de que me han faltado muchas cosas por hacer y desde luego, unas ganas horribles de volver a la menor ocasión.

Cuando te asomas al Estrecho de Gibraltar, desde el Puerto del Cabrito, yendo para Tarifa, ves Ceuta y te parece que puedes cogerla con la mano… Tan cerca está. Apenas 14 kms de agua nos separan. Y piensas, total en una hora ya estás. Se te anima el cuerpo a coger el barco y plantarte en el Foso de un tirón; a pasear por la Marina tomando ese fresquito tan apetecible en estos días de calor; a subir por la calle Real observando los cambios que ha tenido desde la última vez que la pisaste; a sentarte en un banco de la Plaza de África y dejar correr la tarde; a tomarte unas conchas finas en el bar del Mercado; a irte por las noche a las Murallas Reales y sentarte a la sombra de un buen Cardhu con hielo; a charlar con los pocos amigos que te quedan y aún te recuerdan…

Pero por otro lado, ¡qué caro nos la venden!

El precio del billete del barco es prohibitivo, 43 eurazos del ala, que si piensas en dos personas ida y vuelta te has dejado 172 € sin haber hecho todavía nada, solo pagar el viaje. Tienen razón los caballas cuando dicen que les han puesto la autopista más cara del mundo, si piensas que por 22 € puedes coger un vuelo a Barcelona. Creo sinceramente que es un abuso, una inmoralidad y que no se les debía consentir a las navieras esos precios tan abusivos.

La Asamblea tendría que gestionar de alguna manera la promoción turística de Ceuta, empezando por conseguir unos precios más razonables para cruzar el Estrecho. Luego, ya que hablamos de turismo, se debería ampliar la oferta hotelera y de apartamentos o residencias que facilitaran el que las familias pudieran pasar unos días en la ciudad del mismo modo que se hace en otras tantas poblaciones españolas. Porque resulta que en Ceuta, si no tienes dinero para un hotel de cuatro estrellas, te has estrellado, ya que no hay otra cosa.

Luego está el viaje de vuelta. Te concentran una hora antes en la estación marítima, te aburres soberanamente esperando que venga el barco de Algeciras y que se quede vacío, para embarcar. La mayor parte de las veces –en verano, al menos- hay retrasos, o no sé si es que a mí siempre me toca la china, vamos. Luego llegas a esa estación de Algeciras en la que te tienes que poner los tenis porque te toca hacerte un maratón hasta llegar a tierra firme. ¡Madre de Dios! ¡Qué cosa más tercermundista! Estás recorriendo pasillos y más pasillos, al final te parece que has venido de Ceuta andando… Cuando por fin pasas la aduana, vete a buscar el coche que tuviste que dejar aparcado en la quinta puñeta (porque si lo dejas en el aparcamiento del puerto, entonces el viaje te sale como su hubieras ido a Nueva York, un pastón). Total, que cuando llegas a tu casa, te parece que vienes desde muy, muy lejos, porque te has pegado toda la tarde viajando y parte de la noche, para hacer 14 kms de nada. Por eso digo que Ceuta… tan lejos.

Pero bueno, qué vamos a hacer. Pese a todo, es muy agradable volver de vez en cuando y aspirar el olor a salitre desde el Foso…

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Responses

  1. Realmente es un abuso,yo he tenido que ir en mes y medio 4 veces por motivos familiares y es una ruina,pero es tan agradable volver de vez en cuando,oler ese salitre,ponerte la rebeca para pasear por la noche por la marina ,en fin muchas cosas que me gusta disfrutarlas,pero no volveria para quedarme

  2. Me he enterado yo por ahí de que te lo pasaste como un enano.

    Un abrazo desde más lejos que “tan lejos”.

  3. Te doy toda la razón, Rosi. Ya… después de tantos años fuera, uno se acostumbra a otra forma de vivir. Los inviernos de Ceuta, esa horrible rutina húmeda y tediosa que te cala el alma, los levantes pegajosos del domingo por la tarde con la mente puesta en el lunes por la mañana… Muchas veces hemos hablado Lucy y yo de volver para quedarnos, pero… No lo hemos hecho.

  4. Querido Javi: Es cierto, lo pasamos como lo indios, paseítos junto al mar, almejitas, pinchitos, copitas con los amigos… hasta un karaoke en el que me animé y volví con Penélope y con Lucia (para su 31 aniversario de boda) y de nuevo el micro me tembló en la garganta y me solté la melena (canosa) hasta las seis de la mañana. Pero no se lo digas a mis hijos porque perdería mi reputación de padre serio y responsable, eh?
    Un abrazo.

  5. Conclusión: Ceuta,viaje caro,calor
    por los “tubitos” de la estación ma-
    rítima de Algeciras,más calor hasta
    el hotel…pero merece la pena.
    No quiero hacer planes pero un día,
    no se que día,volveré para quedarme…
    ¡Ah! ¿Te dieron un valecito al entrar en
    el Karaoke? Je, je…

  6. Yo no creo que pueda volver nunca para quedarme, lo que si me gustaría es ir mas a menudo, con tiempo, recorrer todos los rincones, algunos desconocidos para mí, ya que me fuí muy joven,y ya siempre fuí de visita. ¿Existirá el Whisky a Gogo?, o el River?.
    De lo que si estoy seguro, es de que cuando me llegue la hora postrera y la parca venga a reclamarme, dejaré dicho que mis cenizas sean lanzadas al viento en la faldas del Monte Hacho, mirando hacia las rojas puestas de sol, y ver las costas de España al alcance de la mano, ver entrar y salir los barcos, mirar a la ciudad y ver su gentes andando por las calles, girar mas abajo en Santa Catalina y sentir el espíritu de mis mayores cerca de mí y que pasen sus manos sobre mis cabellos como hacían cuando era pequeño. Y cuando hagan fiestas y romerías, oir la música con sus tambores y chirimias, ver a los jóvenes danzar y saltar de alegría, sentir su pasos sobre mis cenizas como si fueran abrazos, y yo participar de esa alegría eternemente.
    Como espero que esto ocurra dentro de muuuuchos…muuuuchos años, supongo que para entonces habrán desaparecido el palo mayor del cañonero Dato y las huellas del zapatones, ¿o no?

  7. Amigo Santi: Solo puedo decir “Amén” que quiere decir “Así sea”. Pero de momento, el palo del Cañonero Dato y las huellas del zapatones, ahí siguen. ¡Qué ya vale, digo yo!
    Un abrazo.

  8. Amigo Santi,si se me permite,el whisky a Gogó y el River han desaparecido,ahora hay nuevos garitos adecuados al momento.
    En cuanto al relicario no creo que lo quiten nunca,aunque seamos muchos,sobre todo de los que estamos fuera,que no nos explicamos que puñetas hce aquello allí.
    ¿porque cuando venga a visitarnos la parca queremos casi tod@s que nuestras cenizas sean esparcidas por nuestro entorno natural?, yo en el estrecho

  9. Hay bonitas historias de romances
    y percances en el Whisky à Gogò.
    Ya contaremos pues…

  10. Estoy de acuerdo con vosotros…
    Todos queremos que nuestras cenizas se queden allí… Las mías, detrás de la peña Gorda, en mi playa, meciéndose con los levantes de primavera, como aquél 11 de marzo…

  11. “cucharme” No hablá ma de
    senisa que me se abren las canne.

  12. El reloj la mar de bien.Se nota
    la mano del hombre juntá con la tes-
    nica y sobretodo, tiempo pa ponerlo.

  13. Jose Antonio, ayer fué mi santo y mi cumpleaños, cumplí 58 primaveras, a esta edad en tiempos de maricastaña uno era un anciano, y mas yo, que con seis o siete años. me entraron unas fiebres tifoideas que me tuvieron en cama con mas de cuarenta de fiebre durante un mes.
    Recuerdo perfectamente el día, salimos una tarde, después de merendar, tú, con Carlos muy pequeño y mi hermano Manolo, salimos a dar una vuelta por el barrio, como hacíamos muchas tardes de verano, muy limpitos y modositos, yo, empecé a sentirme muy mal, y por consiguiente, me subí para mi casa, a partir de ahí, cuarenta días y cuarenta noches delirando a consecuencia de la fiebre, te puedo describir las visiones que tenía con todo detalle, primeramente, una señora de mas de cien kilos que vivía en el portal de al lado, doña Carmen le decían, que su hijo Augusto, era chófer de algún preboste de Ceuta, por el uniforme que portaba, esta señora se balanceaba agarrada a la bombilla del dormitorio, como si fuera Tarzán, esta señora pesaría mas de ciento cincuenta Kilos, un cuadro del Sagrado corazón de Jesús, pintado al óleo por mi tía Manola, que lo tenían colgados mis padres encima de la cama matrimonial, que estuvo mucho tiempo expuesto en la entrada de la capilla del hospital militar años después, le ví sonreirse con su blanca dentadura,(cosa que no se vé en el cuadro), cuando se lo conté a mi madre, enseguida se inventó, que eso era para que no me procupara, que con tiempo sanaría, también le sugería que echara a mi hermano Enrique, (Enriquito entonces, aunque no le preocupa lo más mínimo, que lo llamen así ahora), con el aparato de flix. Figúrate tú que panorama, así un més, ya me daban por desauciado.
    Don Adulfo Sanchez Hiecke, recibía muchas publicaciones de los últimos avances en medicina, leyó en una revista, que en Chicago, se estaba experimentando con unos antibióticos que se distribuían en cápsulas, (las primeras cápsulas que se tenían noticas en el mundo), ideales para mi caso, de su propio pecunio las mandó traer y me las recetó, con tan buen resultado, que aquí estoy, después de haber celebrado una magnífica velada con unos amigos, que lo hemos pasado bomba, incluso todos hemos hablado con mi hermana Loli que estaba en Ceuta por teléfono, ¿que más se puede pedir?. ¿No es esto para dar las gracias por todos los años de regalo que se han tenido?, por eso no me se abren las cannes por hablar de senisa. Un abrazo.

  14. ¡Felicidades, amigo Santi! ¡Vaya, vaya, 58 añetes! Estás hecho un chaval (se dice en estos casos). Cuando cumplías 18 te decían: ¡Ya eres todo un hombrecito! ¡Puñetas! Siempre queriendo ponerle a uno donde no le corresponde, donde no le toca estar. Cuendo tienes 18 años eres un majareta que se cree un hombre y que no tiene ni idea de ná, pero de ná. Y ahora que ya tiene uno años “pa llená el Foso San Felipe” te dicen que no parece la edad que tienes, que hay que ver que bien estás y tal y tal… Total, que yo me elegro de que te lo pasaras bien ayer con tu gente y que “a ver cuando nos vemos y nos tomamos unas copas pa celebrar que estás hecho un chaval”.
    Un abrazo y un beso a Mila.

  15. Teneis razón, es un paston lo que cuiesta ir en barco, aparcamiento sino quieres que te roben en el coche o el coche, a mi tambien me queda un sabor agridulce al venir y ver que han destruido todos mis recuerdos, Ceuta ya no es lo que era. sobre todo el ambiente, ese paseo de las palmeras con sus burgaiyos, esa calle real, esas conchas finas o a la jawayana, esa fuentecilla en el mercado con sus adobos de pescado, casa ortega, paco bigotes, casa silva y lo que me ha disgustado mucho es haber leido que el whisky a gogo a desaparecido, yo tuve ahí maravillosos romances, tambien en la verbena de las viudas, no se si conozco a alguien de éste foro, pero seais quienes seais, por el mero hecho de ser de Ceuta, recibir un abrazo de Salvador, aunque no nací en Ceuta llegué allí con 8 años y estuve 17 años, fui muy feliz allí.

  16. Bienvenido seas, Salvador, a esta pequeña ventana de Ceuta. Gracias por dejarnos tu comentario.
    Los que escribimos aquí, somos casi todos de Ceuta, ninguna vivimos allí en la actualidad, pero la queremos mucho porque hemos pasado los mejores años de nuestra vida (los de juventud) en ella. Se podría decir que somos un pequeño grupo de nostálgicos de aquella ciudad. Cuando volvemos de cuando en cuando, notamos los cambios, y aunque es cierto que ahora la ciudad está más limpia y ordenada urbanísticamente, también lo es el hecho de que nos han borrado del mapa los viejos lugares donde se quedaron nuestros recuerdos. Y claro, da un poco de pena, pero los tiempos cambian y con ellos, las ciudades.
    Un abrazo, Salvador, de este caballa nostálgico y vuelve por aquí a dejar tus comentarios siempre que quieras.

  17. Aunque he tardado en contestar ya que no miraba ésta página hace tiempo por haber perdido la direccion, yo tambien te soy a ti las gracias amigo Caberna por contestarme, todos los días me acuerdo de esa querida ciudad, tengo relaciones por éste medio, con algunos caballas de aquellos años, como con Fernando Enriquez, Federico Sáez, Carlos Vallecillo, tambien tuve otra pandillita de jovencito en Hadú y es una pena que no haya podido contactar mas con ellos, yo vivía en Hadú y era maravilloso ese paseo que iba de Hadu al Morro y viceversa, ese cine de verano Teramar, pero casi todos los días bajaba a Ceuta a pasear por el paseo de las palmeras, ese ir y venir de todos saludando a aquellas chavalitas tan guapas cada vez que nos cruzabamos con ellas, tambien frecuentaba mucho el casino Militar y la verbena de las viudas en la hípica, donde conocí a una chica que se llamaba Maruchi, ella vivía en Rio Martín su padre se llamaba Narvaez y creo que tenía algún negocio de camiones, esa chica dejó en mi unos recuerdos muy bonitos. Tambien recuerdo esos veranos en la playa del chorrilo, la del hospital, en fin… yo tambien a veces pienso en irme allí cuando esté solo, para quedarme, pero os doy la razón hay que pensarlo. Se despide por hoy un nostálgico de esos tiempos y de esa Ciudad que llevo metida en mi alma
    Salvador


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